Épica y lÃrica
La semiótica o semiologÃa es según la RAE el estudio de los signos en la vida social.
Erik Buyssens la define como el estudio de los procesos de comunicación, es decir, de los medios utilizados para influir a los otros y reconocidos como tales por aquel a quien se quiere influir y Morris como doctrina comprensiva de los signos.
Parece que hay acuerdo en definirla como teorÃa de los signos o estudio de los procesos comunicativos a través de signos y también en que el análisis semiótico no es un acto de lectura, sino, más bien, un acto de exploración de las raÃces, condiciones y mecanismos de la significación.Cómo está hecho el “texto” para que pueda decir lo que dice.
Ayer leà un interesante artÃculo de Luis RamÃrez en el que hace una reflexión semiótica de la situación polÃtica actual de Chile sobre lo ocurrido en el ENADE, una gran reunión de polÃticos y empresarios de alto nivel.
Recordando la interesante distinción de David sobre épica y lÃrica, Luis distingue el espÃritu épico que guÃa a la élite polÃtica del lÃrico de la ciudadanÃa, leyendo una serie de fotos sacadas del congreso (el evento épico).
Luis pone de ejemplo al actual ministro de Hacienda, que aparece con la mano hacia arriba, señalando hacia lo alto, tal como era la mano pintada en el fondo que se ve tras los ponentes.
No resulta difÃcil leer en sus gestos la autoconfianza (siempre necesaria en un polÃtico) o la calma, pero también esa parte, quizás algo más codificada que caracteriza la actitud de los grandes lÃderes, de los que guÃan, los capitanes en la aventura de llegar a lo alto, de dominar a los elementos con su destreza y poderÃo: la épica.
El post termina muy bien: Con todo, la sed de la elite, por un relato épico de futuro sigue despierta. Ellos siguen a la esperan de su Obama o de su Osama.¿Qué haremos los ciudadanos mientras tanto?
Buena pregunta. Pues ya que la elite polÃtica está en lo que está, creo que la respuesta es clara. La lÃrica es nuestra
(…)la lÃrica entendida como el relato de la felicidad, desde la felicidad o en su expectativa, supone una invitación al cambio desde la ejemplaridad del explorador, del cartógrafo que reduce los riesgos experimentando a su propia costa para hacer públicos los resultados.
Los ciudadanÃa construye desde lo pequeño.


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alberto
Jueves, 7 de Diciembre de 2006 | 5:26 pm 5:26 pm
Cuan cierto es. Por eso la cidadanÃa se agrupa y festeja al ritmo de coplas con alegrÃa participativa, mientras que los poemas épicos siempre están constituÃdos por un declamante y un publico espectador, todo lo emocionado que quieras, pero eso, espectador.
Y no sólo eso. He disfrutado mucho leyendo “Hijos de Homero” de Bernardo Souvirón. En su libro, Bernardo defiende la idea de que la épica homérica fué utilizada por los micénicos como arma de manipulación polÃtica, pues “..los mitos son el vehÃculo de los sentimientos y perduran fuera del alcance de la razón”.
Mediante la épica, se introdujeron los valores despreciativos de la mujer y del pacÃfico matriarcado minoico inculcando los valores militares y guerreros. Es decir, que la épica es una arma..y está cargada.